Preocupación estadounidense por el grupo proiraní Hezbollah en la Triple Frontera. Preparativos para la cumbre del G20.


La ministra de Seguridad Patricia Bullrich aterrizó el miércoles en la pista congelada del aeropuerto de Washington y horas después ya se había reunido con funcionarios del Departamento de Estado especialistas en terrorismo y seguridad y también con un congresista experto en Defensa. En todos los encuentros, según dijo la ministra a Clarín, surgió la preocupación estadounidense por el grupo pro iraní Hezbollah en la Triple frontera.

La funcionaria llegó a esta capital acompañada por el secretario de Seguridad Interior, Gerardo Milman, y el director de Cooperación Regional e Internacional, Gastón Schulmeister. El fin de semana se les unirá en Miami el ministro de Defensa, Oscar Aguad, para visitar el Comando Sur en Key West.

En la soleada Florida se enfocarán más concretamente en los preparativos para la cumbre del G20 en Buenos Aires en noviembre, cuando los jefes de Estados y Gobierno de los países más poderosos visiten nuestro país.

“Hezbollah es una preocupación de Estados Unidos, surgió en todas las reuniones que tuvimos”, dijo la ministra a esta corresponsal. Y agregó que con los funcionarios coincidieron en que “más que hablar, hay que saber dónde, cómo y quienes son” los miembros de la organización terrorista que, según informes oficiales estadounidenses, están afincados en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay.

Para eso, quedaron en “medidas concretas para intercambiar información” a través de los convenios que han firmado recientemente y los fusión center, que son centros de reunión y análisis de datos de distintas fuerzas.

Bullrich señaló que Estados Unidos busca que Argentina, que ha sufrido dos atentados en el pasado, extienda su visión sobre la peligrosidad del grupo a otros países de la zona como Brasil, que también es parte de la Triple Frontera. “Es para que ellos tengan una misma mirada”, explicó.

La delegación argentina se reunió también en el Congreso con el representante republicano Harold Rogers, presidente de la Subcomisión para el Departamento de Estado y Operaciones Extranjeras de la Comisión de Asignación de Fondos, que es un hombre clave porque es el encargado de asignar los fondos de cooperación para distintos países de la región.

La última partida para Argentina fue de 700.000 dólares y este año, que debe afrontar reuniones clave como la cumbre de presidentes del G-20, el Gobierno busca ampliarla. Allí también surgió el tema de Hezbollah y de la influencia iraní en la región. La ministra destacó que Argentina ya había derogado el memorándum de entendimiento que el kirchnerismo había firmado con Irán y que la influencia del país persa –también a través de Venezuela—había mermado.

Bullrich visitará el jueves a autoridades del FBI, la DEA y el viernes se reunirá con funcionarios de Homeland Security (seguridad interior). La idea es aumentar la cooperación en operativos contra el narcotráfico y lavado de dinero a nivel regional, como sucedió el año pasado con el operativo “Bobinas Blancas” en Argentina, donde se incautaron más de 2.000 kilos de cocaína.

Precisamente ese operativo, en el que intervinieron fuerzas de varios países, será destacado en la Academia del FBI Quantico, en Virginia, con un premio a los oficiales estadounidenses que formaron parte. Como la Argentina fue parte importante de esa operación, la ministra fue invitada a participar.

Fuente: Clarín