Pertence a la empresa SpaceX, del multimillonario Elon Musk.


Medio siglo atrás (9 de noviembre de 1967), mientras Onganía ejercía un gobierno de facto y la Argentina perdía a sus mejores científicos en lo que se conoció como fuga de cerebros, despegaba el mayor cohete jamás construido por el ser humano. La NASA pretendía llegar a la Luna por ascenso directo y volver a la Tierra a salvo. Fue entonces que una bestial máquina de 3200 toneladas y 111 metros de altura levantó vuelo durante la misión AS-501 (Apollo Saturn 501), más conocida como Apolo 4. Su vibración se sintió decenas de kilómetros a la redonda. Fue el cohete más grande de la historia, hasta ahora.

SpaceX, la firma creada por el empresario sudafricano Elon Musk, se comprometió con la NASA a enviar astronautas a la Luna para avanzar en la conquista de Marte. Para empezar, se propuso transportar cargamentos nada menos que a la Estación Espacial Internacional rumbo a Marte. Por eso, desde la famosa plataforma 39A -desde donde despegaba Saturno V- hoy despegó Falcon Heavy (FH), con un racimo de tres cohetes Falcon 9. Se trata de un magnífico vector que puede poner en órbita unas 64 toneladas, es decir, algo más que el doble de su antecesor y a un tercio de su costo.

Su empuje equivale a 18 aviones Boeing 747. Millines de personas pudieron apreciar hace minutos el despegue en vivo desde la página Web de Space X.

Camino a Marte: despegó con éxito el cohete más poderoso de la historia

Fuente: Clarín